Conoce cuáles son todos los beneficios de caminar rápido

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Definitivamente, no a todas las personas les gusta hacer ejercicio. Si lo de apuntarte al gimnasio o unirte a la moda de los runners no es lo tuyo, tal vez quieras conocer los beneficios de caminar rápido (o speed walking). Si quieres bajar de peso sin matarte demasiado o mejorar tu salud, esta es una buena alternativa para ti.

Beneficios de caminar rápido

Caminar es una actividad que realizas todos los días. A veces se recorren más o menos distancias, pero lo importante es que, al final del día, te has movido un poco. Algo particularmente difícil ahora mismo gracias al teletrabajo. Si eres del grupo de personas que ahora tiene que realizar sus actividades desde casa, te recomendamos que incluyas en tu día a día un pequeño paseo, eso sí, a paso rápido.

En general, salir a caminar activa el cuerpo, ayuda a sentirse relajado, aliviar el estrés, estar de mejor ánimo y despejar la cabeza, además de que se respira un aire puro. Pero a estas caminatas, que bien puedes practicar disfrutando del paisaje natural o la gran ciudad, puedes darles velocidad para potenciar al máximo tu actividad física.

Al caminar rápido se reducen los niveles de estrés

Cómo practicar la marcha rápida

Pero, ¿cómo de rápido hay que andar? ¿Cuáles son los beneficios de caminar rápido? No tienes que ir al paso de los que practican marcha de forma profesional y a nivel de competición (con la cadencia de la cadera y cuidando el movimiento de los brazos). Para que esos paseos se conviertan en ejercicio, hay que caminar entre 5 y 7 kilómetros por hora. El adulto promedio puede caminar los 5 kilómetros a buen paso en una hora. Eso sí, la velocidad depende de la condición física de la persona. Una vez que supera esos 5 kilómetros, se considera que ya es un ejercicio en toda regla.

Por supuesto, si llevas un buen tiempo sin hacer ninguna rutina de ejercicio, te costará trabajo coger condición física. Recuerda hacerte con un calzado adecuado para evitar lesiones y tampoco presiones ni lleves el cuerpo al extremo. Si en un solo día das un paseo a toda velocidad y recorres 10 kilómetros, por experiencia te decimos que, al volver a casa, apenas si podrás andar y pasarás toda una semana con las consecuencias de la lesión.

Empieza por caminar a buen ritmo y distancias coherentes. Conforme pasen los días, podrás ir más lejos y aumentar el paso. También te recomendamos llevar ropa cómoda, y no te olvides de unos buenos cascos para adentrarte en tu mundo. Te garantizamos que, después de la actividad, estarás más positivo y despejado.

Si haces de esto un hábito, puedes monitorizar tus progresos a través de aplicaciones vinculadas con el móvil, o si tienes una pulsera inteligente o smartwatch llevarás mejor la cuenta de las calorías que quemas, los pasos dados, la distancia recorrida, el tiempo empleado y hasta tu frecuencia cardiaca.

¿Cuáles son los beneficios de caminar rápido o speed walking?

La salud mejora

Si no quieres hacer este ejercicio para bajar de peso ni tonificar tu cuerpo, sino por salud, te encantará descubrir que uno de los beneficios de caminar rápido está vinculado directamente con tu salud física. El cuerpo realiza una actividad aeróbica moderada, por lo que la frecuencia cardiaca aumenta y se realiza un entrenamiento cardiovascular; ayudarás a mejorar tu ritmo y a reducir la posibilidad de enfermedades del corazón hasta en un 45%.

Por otra parte, este tipo de ejercicio mantiene a raya el colesterol malo y hace que los niveles del colesterol bueno aumenten. También ayuda a la prevención de la diabetes tipo 2.

Previene el envejecimiento muscular

Si el cuerpo no está en movimiento, los músculos se atrofian. De ahí que, si de vez en cuando realizas caminatas a paso ligero (por ejemplo, si te vas de viaje y andas por los sitios a toda prisa), sientas tensión en los músculos, como si estos estuvieran agarrotados. Es lógico si llevas una vida sedentaria y no te mueves más que de la cama al sofá o la mesa de trabajo o si vas todo el tiempo en coche.

Practicar speed walking o caminata rápida ayuda a mejorar la flexibilidad de los músculos, a la vez que fortalece las articulaciones del cuerpo. No querrás llegar a los 50 años sin apenas poder moverte. Es momento de entrar en acción y prevenir este envejecimiento natural. Y es que la caminata a paso ligero es buena para desarrollar el equilibrio del cuerpo, por lo que, a cierta edad, podrás evitar ser víctima de las fatídicas caídas que sufren los mayores y que, en ocasiones, pueden ser mortales.

Mejorar la postura y el equilibrio son solo algunos beneficios de caminar rápido

Mejora la postura y aumenta el impacto

Los que pasan largos períodos de tiempo frente al ordenador y apenas se mueven alguna vez habrán experimentado contracturas cervicales o de trapecio. Se trata de una tensión en los músculos que parte de la nuca y se extiende hasta la espalda media. La contractura de trapecio se acompaña no solo de dolor, sino de vértigos, dolores de cabeza y hormigueo en las extremidades superiores del cuerpo. Y es que los músculos están en tal tensión que, hasta durmiendo, se mantiene esta postura como “encogida” y de estrés.

Por eso, una de las recomendaciones para los que sufren estas molestas lesiones es ir a andar y a buen ritmo. La caminata rápida ayuda a mejorar la postura del cuerpo, a liberar esa presión. Eso sí, es importante, en cualquier supuesto, calentar muy bien antes de embarcarse en la actividad física.

Uno de los beneficios de caminar rápido, pero con el que hay que tener cuidado, es que aumenta el impacto. ¿Por qué hay que prestar atención? En caso de lesiones, estas pueden agravarse, generalmente para los que tienen lesiones en las rodillas: el choque de los pies contra el suelo puede repercute considerablemente en las articulaciones de esta parte del cuerpo. Pero, en caso de no tener lesiones, el speed walking puede reducir la aparición de osteoporosis.

Favorece la pérdida de peso

Indiscutiblemente, caminar rápido ayuda a la quema de grasa. Eso sí, el ejercicio no es milagroso. Hay que ayudarse siguiendo una dieta más o menos equilibrada. Si lo tuyo no son las dietas, no es necesario que sigas ninguna en concreto. Basta con cambiar tus hábitos alimenticios y, por ejemplo, esa tarrina de helado que te puedes comer de golpe, te invitamos a que la dejes para “de vez en cuando”.

Fortalecer los músculos: uno de los beneficios de caminar rápido

Caminar rápido es un ejercicio muy completo, y es que no solo mejorarás tu salud y quemarás calorías, sino que también tonificarás algunos músculos de tu cuerpo. Con esta actividad fortalecerás gemelos, cuádriceps femoral, glúteos y hasta el abdomen. Cuando caminamos, la presión del movimiento se enfoca en las articulaciones; al andar a más velocidad, la presión deja de estar en las articulaciones y se traslada al músculo.

De ahí que, después de unos minutos de caminata a buen ritmo, empieces a sentir como si ciertas partes de tu cuerpo “quemaran”. Una situación totalmente normal: quiere decir que lo estás haciendo de forma correcta.

Sé más feliz caminando rápido

No podemos dejar de hablar del gran impacto que el speed walking tiene sobre nuestra mente. ¿Estás estresado porque llevas todo el día en casa conectado al ordenador? Ponte las deportivas y camina. Cualquier actividad física ayuda a mejorar el estado de ánimo de las personas, hace que se esté más feliz. Por supuesto, reduce los niveles de estrés, y te vuelves más optimista.

Cuando caminas puedes estar a solas con tus pensamientos y, muchas veces, es lo que realmente necesitas. Además de que estarás inyectando a tu cuerpo una buena dosis de aire fresco. Si lo haces en compañía de algún amigo o pareja también es excelente. Encontrarás motivación para hacerlo y pasarás un rato agradable.

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