Conoce todos los beneficios de comer cebolla para tu organismo

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Contenido del artículo

Bien sea por su sabor, su textura, olor o no se sabe qué, la cebolla es un alimento que no deja indiferente a nadie. Amada por muchos, odiada por otros, mucha gente no puede ni imaginarse cocinar con ella ninguno de sus platos pero dichas personas… ¡No saben lo que se pierden! No hablamos ya del disfrute del paladar, sino de todos los beneficios de comer cebolla para nuestro organismo. ¿Quieres saber cuáles? Aquí puedes saber cuáles son todas las mejoras que puede tener tu cuerpo, tanto por fuera como por dentro.

La cebolla roja es una de las más alcalinas

Proveniente del Asia Central y traída a Europa por los griegos y romanos, la cebolla tiene como su mayor componente el agua, por lo que posee un bajo contenido calórico. Sin embargo, también tiene un alto contenido en glúcidos y fibra. Para hacerse una ligera idea de sus aportes, su composición por cada 100g. sería la siguiente:

  • Energía: 43kcal
  • Agua: 89%
  • Glúcidos: 7,1%
  • Lípidos: 0,2%
  • Proteínas: 1,3%
  • Fibras: 2,1%
  • Calcio: 25mg
  • Magnesio: 10mg
  • Potasio: 170mg
  • Hierro: 0,3mg
  • Vitamina C: 7mg
  • Vitamina B1: 0,06mg
  • Vitamina B3: 0,3mg
  • Vitamina B6: 0,14mg
  • Vitamina B9: 0,02mg
  • Vitamina E: 0,14mg

Durante centenares de años, la cebolla ha sido utilizada tradicionalmente en miles de recetas, sobre todo en las de la dieta mediterránea, porque aporta muchos beneficios. El boca a boca y la cultura de nuestros antepasados indica que obtenemos beneficios de la cebolla. Si no, ¿por qué iban a utilizarse tanto en ensaladas como en salsas y sofritos de todo el mundo?

Tipos de cebolla

Cebolla común

Puede usarse en asados, salsas, cremas y sopas. Sería la mejor opción para cocinar.

Cebolla blanca

La más crujiente, pero con un sabor fuerte. Úsala en tus salsas y sofritos.

Cebolla morada

La opción perfecta para comer cruda, utilízala para ensaladas y encurtidos.

Cebolla dulce

Ideal para freir, añádela en asados y gratinados.

Cebolleta

Para un sabor suave, es la más fresca y ligera de todas.

Chalota

Úsala para vinagretas, guisos y guarniciones, puesto que es la que tiene el sabor más sutil.

la cebolla puede usarse en las salsas de la pasta para camuflar su sabor y seguir obteniendo sus beneficios

Una vez explicados los tipos más comunes de cebolla para que podáis agregarlas a vuestra dieta según el sabor que busquéis, cabe aclarar que el componente de la vitamina C, por ejemplo, al unirlo al calor casi desaparece; por tanto, recomendamos que la comáis tanto en crudo como guisada.

Los 7 beneficios de comer cebolla más destacables

Efecto antiséptico

En su composición existen tanto componentes azufrados, los cuales poseen propiedades antisépticas y mucolíticas, como la quercetina, que tiene una acción antiinflamatoria. Dicha mezcla confiere a la cebolla una gran eficacia frente a afecciones respiratorias tales como resfriados, bronquitis o asma, puesto que tiene efecto antihistamínico, antitusígeno y facilita la expectoración.

En este caso, ni tan siquiera haría falta comer dicho alimento para obtener sus beneficios. Se pueden obtener simplemente con el hecho de partir la cebolla y olerla, puesto que la mayoría de las mejoras indicadas se hallan y transmiten con su propio aroma, básicamente, en sus aceites esenciales.

Efecto antioxidante

Su quercetina, anteriormente nombrada, es un flavonoide con propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer.

Esto es así porque, además de efectos antioxidantes, tiene efectos inhibidores sobre enzimas tales como la xantino-oxidasa, la aldosa-reductasa y la ciclooxigenasa. Esto hace que la quercetina disminuya la oxidación de lipoproteínas de baja densidad directamente o haciendo que la vitamina E no se oxide. Del mismo modo, reduce el daño en estructuras neurovasculares de la piel o incluso el daño neuronal.

Mejora y/o prevención de la diabetes

Como ya hemos comentado, la quercetina se encarga de inhibir la aldosa-reductosa, por lo que reduce las concentraciones séricas de glucosa. Además, gracias a otro de sus componentes como el cromo, y a la glucoquinina, encargada de estimular el páncreas, ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre en personas diabéticas.

Efecto anticancerígeno

Comer cebolla regularmente previene el cáncer. Si bien con una sola cebolla a la semana ya estaríamos disminuyendo nuestras posibilidades de sufrir cáncer en un futuro, según un estudio del Instituto de Farmacología Mario Negri, el ingerir una cebolla al día podría reducir hasta en un 88% nuestras posibilidades de sufrir cáncer de boca.

Esto es posible porque la quercetina que contiene la cebolla tiene efectos antiproliferativos. Además, también aumentaría la eficacia de los fármacos antitumorales en caso de padecerlo, al mismo tiempo que reduce los efectos tóxicos de los mismos sobre las células normales.

Efecto diurético

Puesto que la cebolla mayoritariamente está compuesta por agua y es rica en potasio, pero escasa en sodio, resulta un alimento de los más diuréticos. Gracias a ello, es buena para disminuir la hipertensión, la sensación de piernas pesadas y para casos de edemas, ya que previene la retención de líquidos.

Efecto prebiótico y digestivo

La cebolla resulta ser un alimento rico en fructo-oligo sacáridos. Es decir, en prebióticos que se encargan de la inhibición de la creación de bacterias patógenas y, al mismo tiempo, estimulan el crecimiento de bifidobacterias en el intestino. Todo ello hace que se cree un equilibrio en la flora intestinal el cual, además, también reduce el riesgo de aparición de cáncer de colon.

Al poseer el individuo una flora intestinal equilibrada, esto previene la fermentación intestinal. O lo que sería lo mismo, la aparición de parásitos y hongos que puedan causar estreñimiento. Por tanto, alivia enormemente las digestiones pesadas y las flatulencias gracias a la hipoclorhidria.

Aún así, se debe tomar con cautela en caso de enfermedades estomacales tales como la enfermedad de Chron, puesto que puede sufrirse acidez.

Efecto cardiosaludable

Gracias a los efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antiagregantes plaquetarios de la quercetina y sus componentes azufrados, la cebolla es recomendable para evitar la formación de trombos y para la reducción del colesterol y los triglicéridos.

Si eres de los que no aman su sabor, pero quieres experimentar todos los beneficios de comer cebolla, lo mejor es que la vayas añadiendo poco a poco a tu alimentación aunque sea “escondiéndola” con sabores más fuertes que el suyo (por ejemplo, como pasa con el guacamole), caramelizándola para que sepa dulce o, incluso, triturándola o picándola mucho para que “desaparezca” (como ocurre, por ejemplo, en los sofritos) hasta que logres tomarla sin problemas. Obviamente los efectos no son los mismos cruda que guisada, como dijimos al inicio del artículo, pero siempre será menos complicado si lo hacemos paulatinamente hasta adecuar nuestro paladar.

Existen muchas recetas distintas para poder conseguir todos los beneficios de comer cebolla sin notar su sabor: incluirla en el sofrito, camuflar su sabor en las ensaladas con alguna salsa, etc. Sabemos que todo sería más fácil si hubiéramos aprendido a tomarla siendo pequeños pero, como nunca es tarde si la dicha es buena, mucha suerte si emprendes la aventura de comer cebolla: tu cuerpo la reclama y le vendrá muy bien a tu salud.

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