La carne sintética ¿Un producto para acabar con el cambio climático?

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

Desde hace varios años, son muchas las personas que deciden seguir una dieta vegetariana por el hecho de proteger a los animales. Cada vez somos más sensibles a su forma de vida y a sus sentimientos. De este modo, queremos que sufran lo menos posible. Si para ello tenemos que cambiar nuestro estilo de vida, somos muchos a los que no nos importa tomar esta decisión. Además, a día de hoy es fácil sustituir este alimento, sobre todo desde que empezó a comercializarse la carne sintética. ¿Sabes lo que es? Te lo contamos.

La carne sintética ¿Qué es?

Hay muchas personas que confunden conceptos y que no entienden realmente el motivo por el cual una persona decide dejar a un lado los productos de origen animal. De este modo, cuando una persona vegetariana decide apostar por la carne sintética, hay quién se pregunta el motivo, pues podrían comer perfectamente carne animal. La respuesta es bastante obvia: uno no deja de comer carne por su sabor o su textura, por ejemplo, sino por su procedencia. De este modo, la conclusión es muy sencilla: me gusta la carne, pero prefiero eliminarla de mi dieta si así consigo acabar con el maltrato animal.

Ahora, también hay que decir que hay quien deja de comer carne porque su sistema digestivo no la asume bien, sintiendo muy pesada la grasa de origen animal. En estos casos, es probable que la persona en cuestión no esté preocupada por el estado de los animales, sino, más bien, por el de su organismo. En estos casos, también es ideal la carne sintética.

Después de las explicaciones anteriores, podemos analizar qué es la carne sintética. Estamos hablando de un producto que se elabora en un laboratorio sin que implique el sacrificio de ningún ser sensible. Además, presume de otros conceptos que se deben destacar, pero, para ello, debemos centrarnos en la elaboración de la carne real.

carne sintética

El proceso de la carne animal

Los expertos no se cansan de denunciar que nos encontramos en una emergencia climática. El problema es que muchas personas no quieren asumir que esta situación, en parte, está provocada por la dieta que sigue el ser humano de manera habitual. Fue el Worldwatch Institute de Washington el encargado de publicar un análisis elaborado en el año 2009, en el que se mostraban como conclusiones que el 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero son provocados por la cría y el procesado del ganado.

Las razones se hacen evidentes cuando nos informamos de que la ganadería utiliza el 80% de la superficie agrícola del mundo. Asimismo, se lleva el 40% de la producción mundial de cereales. Además de todo lo anterior, cabe destacar que tanto el ganado industrial como sus flatulencias representan más del 14% de todas las emisiones.

El papel del agua

Por otra parte, tenemos que hablar del papel del agua. Y es que, para producir carne se necesita utilizar el 10% de los recursos hídricos con los que cuenta el planeta. De este modo, para que lo entiendas de una forma más sencilla, a la hora de producir una hamburguesa se necesitan 2400 litros de agua. Teniendo en cuenta que en el año 2050 se calcula que seremos 9.700 millones de personas, si todas ellas consumieran este producto de forma diaria, las consecuencias para el planeta serían catastróficas.

Por el contrario, a la hora de producir cereales, hay que decir que estos apenas necesitan agua. Lo mismo sucede con las legumbres. Por ejemplo, un kilo de lentejas necesita 250 litros de agua y, un kilo de trigo, 1500 litros de agua. En cambio, para conseguir un kilo de ternera se han tenido que usar 15000 litros de este líquido.

Con todo lo anterior, la carne sintética deja de parecer un producto elaborado para el capricho de los vegetarianos para convertirse en un respiro para el medio ambiente. De este modo, para obtenerla, no es necesario talar árboles para plantar en el lugar soja con la que alimentar al ganado industrial. Asimismo, no deben utilizarse tampoco grandes cantidades de diésel ni de agua.

carne sintética

Un respiro para el planeta

De este modo, son muchas las personas que ven en la carne sintética una esperanza para la naturaleza. Así, no solo se trata de empatizar con los animales, sino con todos los seres vivos que residen en la tierra, entre ellos, la especie humana.

Cultivos de la carne sintética in vitro

Con el fin de frenar esta emergencia ambiental y alimentaria de la que acabamos de hablar, cada vez se populariza más la idea de crear carne sintética para optar por un futuro mejor. Estamos hablando de una carne sabrosa que se elabora a partir de células madre de los animales. Así, por ejemplo, de cada célula madre de vaca se pueden obtener hasta 10.000 kilos de carne sintética. Las biopsias que se tienen que desarrollar en estos casos son muy sencillas y no provocan ni sufrimiento animal ni grandes impactos medioambientales.

Ahora, la carne sintética, con el fin de satisfacer el gusto de los consumidores, no puede ir sola, sino que tiene que ser elaborada a partir de otros ingredientes que transforman este alimento en uno delicioso. Entre ellos se encuentran la sal, el pan rallado, el azafrán y el huevo en polvo. Asimismo, hay empresas que apuestan por el zumo de remolacha para conseguir el color del que se caracteriza la carne, llegando a provocar el efecto sangrado que posee la carne de origen animal.

El precio de la carne sintética

Es cierto que la carne sintética a día de hoy es mucho más cara que la real. Esto mismo confiesan sus creadores. Sin embargo, tienen claro que a medida que pase el tiempo y el consumo de este producto sea mayor, también se volverá más económico. Por ello, los científicos tienen la esperanza de que este nuevo alimento se convierta en la salvación del planeta con muy poco esfuerzo. Se trata de una de las mejores batallas que se pueden desarrollar contra el cambio climático.

carne sintética

El consumo de carne actual

A día de hoy, el consumo de carne que existe es insostenible, ya que está totalmente disparado. De este modo, podemos decir que España destaca por ser el segundo país europeo con mayor consumo cárnico. La cifra alcanza los 257 gramos al día, cuando según el IT Forum con la revista médica The Lancet afirma que lo aconsejable es consumir 300 gramos semanales. Así, se demuestra que nuestra forma de alimentación más habitual está perjudicando, y mucho, al planeta.

Ahora, las personas implicadas en este proyecto se sienten muy orgullosas, ya que se está desarrollando un cambio de mentalidad. Son muchos los que a día de hoy buscan alternativas más sostenibles. Ahora, también hay que recordar que los alimentos hiperprocesados también dañan al planeta, por lo que estos también tendrían que dejarse a un lado.

De este modo, es evidente que la carne sintética no solo va a permitir a los vegetarianos sentirse más satisfechos con su alimentación, sino que, además, va a ayudar al planeta a sentirse más fuerte y sano ante las adversidades. La Tierra está sufriendo grandes daños a causa de factores como la contaminación y es urgente buscar soluciones que permitan frenar el cambio climático y todas las consecuencias que le acompañan.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario