¿Se pueden cocinar croquetas al horno? ¡Descúbrelo!

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¿Quién no siente pasión por las croquetas? De atún, de queso, de jamón… parece que cualquier ingrediente vale para crear un plato típico en España. Crujientes por fuera y cremosas por dentro. Sin duda, una receta que todo el mundo estaría dispuesto a hacer con tal de disfrutar de su sabor. Sin embargo, son muchas las personas que se preguntan cómo conseguir que este alimento sea aún más sano. Por ello, es habitual que se planteen, en vez de hacerlas en la freidora o en la sartén, cocinar las croquetas al horno. ¿Pero es realmente posible este cambio? Vamos a contártelo todo a lo largo de este artículo. Te sorprenderán las distintas formas en las que se puede hacer una croqueta.

¿Las croquetas son sanas?

Teniendo en cuenta que se trata de un manjar que es capaz de conquistar incluso a los paladares más exigentes, queremos explicar en este apartado si las croquetas son sanas. El objetivo es que conozcas cada cuánto tiempo puedes degustarlas, sobre todo si estás siguiendo una dieta o te estás planteando perder esos kilos de más.

En primer lugar, hay que destacar que si existe la posibilidad de elegir entre croquetas caseras o congeladas, no hay lugar a dudas de que la mejor opción es la primera. Estas son mucho más saludables. Sin embargo, por mucho que estén elaboradas en casa, no dejan de ser fritos. Así, es mejor tomarlas con moderación. Hay que ser conscientes de que, teniendo en cuenta la cantidad de grasas saturadas que poseen, no solo provocan aumento de peso, sino que también son responsables del aumento de colesterol, entre otras consecuencias.

cocinar croquetas al horno

Por supuesto, si son caseras no llevan ningún tipo de sustancia artificial, como los colorantes. Sin embargo, esto no significa que deban formar parte de una dieta de manera constante. Normalmente, los ingredientes que se utilizan para hacer croquetas son la harina, la leche, el pan rallado, el aceite y el huevo.

Además de lo anterior, hay que sumar el ingrediente que queramos ponerle de relleno. Entre ellos se encuentran el atún, las espinacas, el pollo o el queso. También existe la opción de utilizar, para que el producto final sea más sano, harina y pan integral, rellenos de verduras y leche desnatada.

¿Cómo conseguir croquetas más saludables?

Si las pequeñas ideas que acabamos de aportarte te gustan, en este punto vamos a ofrecerte consejos para conseguir que las croquetas no perjudiquen tu salud.

El aceite

Lo más recomendable a la hora de freír las croquetas es que lo hagas con aceite de oliva. Por supuesto, es importante controlar la cantidad para que no absorban demasiado oro líquido. Asimismo, es necesario introducir las croquetas en la sartén solo cuando este esté muy caliente. En caso contrario, la croqueta absorberá más del necesario y, por consiguiente, la grasa y las calorías se multiplicarán en el alimento.

Relleno vegetal

Son pocas las personas que llevan a cabo recetas de croquetas con un relleno saludable. Normalmente se apuesta por la carne picada o el jamón. Sin embargo, existen muchas más opciones. Por ejemplo, te sugerimos puerros, calabaza, pimiento y champiñones.

Al horno

Es posible que te sorprenda, y mucho, pero sí, es posible cocinar croquetas al horno. ¿No las has probado nunca? Pues es el momento de hacerlo. Imagina conseguir que este producto tan exquisito sea más sano e igual de delicioso. Tan solo tienes que untar un poquito de aceite en la bandeja de este electrodoméstico y, después, colocar las croquetas sobre ella. De este modo, cuando veas que por un lado están doradas, tan solo hay que darles la vuelta. Solo las sacaremos cuando estén hechas por todas sus partes. En caso contrario, es posible que queden crudas.

Recetas para cocinar croquetas al horno

Ahora que ya sabemos que es posible cocinar croquetas al horno, en este apartado vamos a ofrecerte algunas recetas para chuparte los dedos. Te preguntarás por qué no habías descubierto este método antes. Si eres de los que come este producto todas las semanas, es muy probable que notes la diferencia incluso cuando te mires al espejo. No hay nada como sentirse bien tanto por dentro como por fuera con pequeños cambios.

cocinar croquetas al horno

Elaboración de la bechamel

Lo primero que hay que hacer, con el fin de cocinar croquetas al horno de una manera 100% casera, es elaborar la bechamel. Es más sencillo de lo que parece. Este paso te servirá para cualquier tipo de croqueta. Los ingredientes que necesitas son:

  • Medio litro de leche
  • Treinta gramos de aceite de oliva
  • Treinta gramos de harina
  • Sal

Teniendo a mano todo lo anterior, tan solo tienes que introducir en una sartén un poco de aceite. Cuando este esté caliente, echamos dos cucharadas de harina. En el momento en que la harina muestre un tono dorado, hay que añadir la leche. Es importante no dejar de remover en ningún momento con el fin de que no queden grumos. Un consejo es ir probando la mezcla para poder rectificar su sabor a través de la sal y conseguir el punto que más te guste.

Cómo cocinar croquetas al horno

Ahora que ya tienes la bechamel, que es la base de toda croqueta, solo tienes que dar los pasos que te vamos a dar en este punto para conseguir el resultado final. Hay que decir que este plato es muy versátil. Esto significa que tienes la opción de elaborarlo a partir de las sobras de la comida, por ejemplo.

¿Has cocinado pollo asado y no sabes que hacer con lo que ha quedado? ¿Tienes una lata de atún que está a punto de caducar y quieres aprovecharla? ¿En tu frigorífico hay verduras que pueden ponerse malas en cualquier momento? La solución es muy sencilla: haz croquetas. Eso sí, no abuses de este plato, pero siempre que lo hagas, disfrútalo. Además, si llevas a cabo la receta tal y como te la explicamos aquí, tu organismo lo agradecerá.

cocinar croquetas al horno

Los ingredientes que necesitas para ello son los siguientes:

  • Doscientos gramos de pollo asado
  • Cien gramos de pimiento verde
  • Dos huevos
  • Quinientos mililitros de bechamel
  • Pan rallado

Elaboración

Lo primero que debes hacer es cortar en trozos muy pequeños el pollo asado. Si prefieres otro ingrediente, como pescado o verduras, deberás hacer exactamente lo mismo. Después, es momento de asar los pimientos verdes. Te aconsejamos que lo hagas a una temperatura de 180 grados. Cuando alcancen el punto adecuado, tendrás que quitarles la piel y trocearlos. Hecho esto, mézclalos con el pollo.

En este punto, es momento de añadir a la mezcla la bechamel. Tienes dos opciones. La primera de ellas es llevar a cabo la receta que te hemos propuesto, que te quedará deliciosa. La segunda, es comprar una ya hecha. La venden en cualquier supermercado. Cuando esté todo bien unido, hay que esperar a que se enfríe. Puedes dejar el recipiente en la nevera durante seis horas para que espese y poder darles forma, ya sea con las manos o con una cuchara.

Cuando ya tengas la forma, tienes que rebozar el resultado en huevo y, después, en pan rallado. Te estarás dando cuenta de que hasta este punto la elaboración es idéntica a la que se lleva a cabo cuando uno quiere freírlas. Sin embargo, el paso siguiente ya es diferente. La razón es que no hay que preparar una sartén con aceite caliente, sino que es hora de encender el horno y forrar la bandeja con papel vegetal.

Si buscas que sean realmente crujientes, te aconsejamos que el último paso lo repitas dos veces, es decir, pasarlas por pan rallado y por el huevo. Finalmente, solo queda meter el producto en el horno durante quince minutos y a doscientos grados. Tras comprobar que están hechas por todas partes, puedes ir girándolas para conseguirlo, es hora de servirlas y comerlas. Te encantarán y las sentirás mucho más ligeras.

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