Cómo el ejercicio físico puede mejorar la salud intestinal y la diversidad microbiana

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Contenido del artículo

Como ya es sabido, el deporte aporta multitud de beneficios. Nos desestresa, fortalece la actividad cerebral y los músculos del cuerpo, y nos ayuda a mantener un peso saludable. Recientemente, una nueva investigación ha demostrado que, además, el ejercicio físico puede mejorar la salud intestinal. En un primer momento es posible que estos datos sorprendan, y mucho. Pero, para que entiendas esta relación, vamos a explicarte los datos que han llevado a los científicos hasta este resultado.

¿Qué es la microbiota?

Para entender la investigación realizada, lo primero que debemos de tener claro es el concepto de microbiota. Se trata del conjunto de microorganismos vivos que viven en el aparato digestivo, tanto en personas como en animales. La mayoría de estas bacterias no son dañinas, sino todo lo contrario: benefician al organismo en multitud de procesos fisiológicos.

Tal es así que la microbiota intestinal ha llegado a considerarse un «órgano metabólico» con funciones en la inflamación sistémica, en la nutrición y en la regulación de la inmunidad. Un tercio de la microbiota intestinal es igual en la mayoría de las personas, pero los dos restantes son específicos de cada individuo. De este modo, se trata de una identidad personal.

Microbiota y enfermedades

Si la microbiota se ve alterada, puede tener lugar un desequilibrio entre la cantidad de organismos perjudiciales y beneficiosos. Por ello, podrían darse enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, el cáncer, la obesidad o una enfermedad inflamatoria intestinal.

Con todo, se ha llegado a pensar que el aumento de la higiene, el sedentarismo, las modificaciones en la dieta y el mayor consumo de antibióticos han influido en los cambios de la microbiota intestinal.

El ejercicio físico puede mejorar la salud intestinal

Hasta el momento se había demostrado que la obesidad estaba totalmente ligada a la microbiota intestinal. Es más, existe el término infectobesidad. Este hace referencia a que tener una baja cantidad de bacterias en el sistema digestivo provoca un aumento de peso. Por ello, se llevó a cabo esta investigación.

Con el fin de descubrir el tipo de bacterias que se encuentran en los intestinos, se han estudiado tanto restos de sangre como fecales de decenas de jugadores de rugby profesionales junto con los de personas normales que tuvieran la misma edad y los mismos rasgos corporales que estos últimos. Asimismo, para individualizar los resultados, se analizó la dieta que seguían cada uno de ellos.

ejercicio físico puede mejorar la salud intestinal

Resultados de los datos

Tras el estudio, quedó demostrado que los deportistas profesionales poseían más bacterias intestinales y más variadas entre sí. Este resultado era aún más evidente con una especie de bacteria perteneciente al género Akkermansia. Esta está asociada a menores tasas de obesidad. En definitiva, se llegó a la conclusión de que el ejercicio físico puede mejorar la salud intestinal, ya que existe una relación muy importante entre la microbiota, la inmunidad de la persona y el metabolismo.

El deporte y las enfermedades crónicas

Además de todo lo anterior, es destacable que los efectos del deporte no se centran únicamente en el aumento de la diversidad. De este modo, se ha hecho evidente que el ejercicio multiplica las enzimas antioxidantes y disminuye la expresión del factor de necrosis tumoral (TNF-α) en los linfocitos intestinales. Igualmente, reduce los mediadores inflamatorios.

Asimismo, la actividad física puede llegar a regular las proteínas de unión firme, aumentar la producción de butirato y evitar cambios morfológicos en las vellosidades intestinales.

En definitiva, a lo largo de los últimos veinte años se ha podido llegar a la conclusión de la influencia del ejercicio en varias enfermedades crónicas. De tal modo que, en muchas ocasiones, se utiliza como tratamiento.

Dieta, ejercicio y diversidad microbiana

Como ya hemos visto, el deporte aumenta la diversidad microbiana independientemente de la dieta que se siga. Es más, es necesario señalar que los cambios que produce tienen mayor importancia en la infancia. De este modo, los expertos aconsejan que este dato se tenga en cuenta cuanto antes con el fin de que el organismo se fortalezca desde el principio.

Por otro lado, la intensidad a la que podemos llevar a cabo un ejercicio u otro puede estar influida por la presencia de una microbiota diversa. Asimismo, se ha llegado a la conclusión de que las dietas altas en grasa provocan una mayor inflamación intestinal; aunque, en el caso de que se haga deporte, la inflamación puede desaparecer.

Tras leer este artículo y las investigaciones desarrolladas, podemos llegar a la conclusión de que el deporte es favorable en multitud de aspectos. Por ello, los médicos insisten en que es importante abandonar el sedentarismo para poder presumir de una salud de hierro. Con un entrenamiento suave conseguiremos ver fortalecido nuestro sistema inmune, nos sentiremos más satisfechos con nuestra apariencia física y eliminaremos gran cantidad de estrés. Todo ello mejorará nuestra calidad de vida, por lo que es importante que en nuestra rutina siempre esté presente el ejercicio.

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