Estiramientos para el lumbago: evita el dolor de espalda

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Contenido del artículo

Es muy común sentir dolor de espalda teniendo en cuenta el ritmo de vida que llevamos. El exceso de trabajo, la familia, cuidar del hogar o intentar buscar un espacio que dedicarnos a nosotros provoca que nuestros músculos se tensen. De este modo, es habitual sufrir algún tipo de lesión en esta parte del cuerpo. Sin embargo, existen, por ejemplo, remedios que se pueden llevar a cabo ante este tipo de problemas. Uno de ellos son los estiramientos para el lumbago. Es cierto que se trata de un daño que hay que consultar con un médico o, incluso, acudir a un fisioterapeuta para aliviarlo. Ahora, en casa también podemos trabajar para sentirnos mejor.

Eso sí, hay que desarrollarlos de manera habitual, con hacerlo una sola vez no vamos a notar ningún tipo de mejoría. Por ello, hay que apostar por la perseverancia y la fuerza de voluntad. No hay nada como cuidarnos y ayudar a nuestro cuerpo a sentirse bien en todo momento, a pesar de los factores externos que nos influyen día tras día.

¿Qué es el lumbago?

El lumbago es un dolor intenso y constante que se siente en la parte baja de la espalda. Concretamente, desde la zona del glúteo hasta las costillas. Se trata de un problema que perjudica a la estructura de la columna vertebral. La razón de esto último es que se ve afectada en sus componentes óseos y musculares. Puede durar unos días o alargarse en el tiempo. Todo dependerá de la gravedad de la lesión y de los cuidados que se hagan sobre ella.

Estiramientos para el lumbago

Al contrario de lo que mucha gente piensa, no estamos hablando de un dolor que tenga origen en traumatismos o en causas neurológicas, neoplásicas, vasculares, infecciosas, metabólicas, psicosomáticas o ginecológicas. Sino que, simplemente, se origina tras hacer un esfuerzo físico extremo. Puede aparecer en jóvenes, adultos o ancianos, independientemente de que tengan una vida activa o sedentaria.

Síntomas del lumbago

Cuando una persona sufre de lumbago, siente los siguientes síntomas: dolor constante o irradiante en la zona más baja de la espalda, inflamación en el sitio en el que se padece ese dolor, presencia de contracturas musculares, sensibilidad al tacto, falta de movilidad natural y/o dificultad a la hora de caminar.

A día de hoy, no existe una clasificación para el lumbago. La razón es que no existen estudios que puedan avalar una concreta. Siempre hay que analizar la causa del origen. Por supuesto, este problema tiene que ser diagnosticado por un médico, teniendo que ser revisado para poder tratarlo adecuadamente. Hay veces que no se sabe por qué ha tenido lugar este problema. Pero, no pasa nada, se pueden buscar soluciones igualmente.

¿Cómo se diagnostica el lumbago?

Aunque la persona que lo sufra en un principio desconozca cómo se ha producido el daño, tras una revisión física por parte de un especialista y ciertas pruebas médicas es posible aclarar los motivos por los que ha aparecido dolor en la zona. Si la entrevista con el paciente no le da al médico suficientes pistas sobre lo que le pasa, pueden solventarse ciertas dudas mediante un estudio radiológico. Asimismo, puede ayudar la historia médica del paciente, siendo posible sacar conclusiones mediante estos archivos.

Tratamientos para el lumbago

Antes de empezar a llevar a cabo los estiramientos para el lumbago, hay que analizar si hay que llevar a cabo otro tipo de tratamientos para afrontar esta dolencia. Dependiendo de la gravedad de la situación, las soluciones pueden ir desde la toma de medicamentos hasta la cirugía. A veces, la persona que sufre el lumbago no puede desarrollar de forma cómoda sus rutinas diarias. Por ello, existen casos en el que los remedios más simples quedan descartados.

Estiramientos para el lumbago

Además de afrontar el problema de una forma u otra, hay ciertas situaciones que hay que evitar para que la recuperación llegue cuanto antes. Entre ellas se encuentra el constante reposo en cama. Este hecho retrasa la recuperación. Por ello, cuando el dolor no sea demasiado intenso, la persona debe mantenerse activa para poder sentirse mejor.

Asimismo, hay que reducir lo máximo posible la sobrecarga de la espalda. El peso hay que irlo cogiendo poco a poco para poder recuperar nuestra vida anterior. Por supuesto, hay que descartar los esfuerzos innecesarios y los movimientos bruscos.

Estiramientos para el lumbago

Un buen remedio para el lumbago es apostar por los estiramientos. Ahora, hay que analizar cuáles pueden ayudarnos más a sentirnos mejor. Igualmente, no basta con hacerlos una vez, sino que hay que llevarlos a cabo de manera constante para que provoquen el efecto esperado.

Torsión suave y relajante

El primero de los estiramientos para el lumbago que podemos hacer es el de torsión suave y relajante. Para ello, debemos de tumbarnos boca arriba y doblar las piernas a la vez que aproximamos al pecho las rodillas. Ahora, una pierna debemos pasarla por encima de la otra. El siguiente paso es colocar, con los codos pegados al suelo, las manos por debajo de la cabeza. A continuación, de forma pausada, hay que dejar caer las piernas a un lado. Los hombros hay que intentar mantenerlos pegados en el suelo en todo momento. No hace falta llegar a poner en contacto las piernas con el suelo. La postura hay que mantenerla durante veinte segundos. Finalmente, volveremos a recuperar la posición inicial muy lentamente. Debemos respirar con suavidad a lo largo de todo el ejercicio.

Estiramientos para el lumbago

 Arqueo de la columna

En este estiramiento para el lumbago hay que colocarse a cuatro patas, como si imitáramos la posición de un perro. Después, cogemos aire y, a la vez que lo soltamos, redondeamos la espalda, apretando bien el abdomen. A continuación, hay que regresar a la posición inicial, relajando la parte del core. El movimiento y la respiración son igual de importantes. Por ello, esta última tiene que ser lenta y profunda.

Estiramientos para el lumbago

Separación de vértebras

Para hacer este ejercicio tenemos que colocarnos de rodillas en el suelo y sentarnos sobre los talones. Después, de forma pausada, hay que llevar el cuerpo hacia adelante, llegando a apoyar el pecho en las piernas, mientras que los antebrazos y las manos se pegan al suelo. Ahora, es momento de dejar caer la cabeza entre los hombros y mantener la posición durante medio minuto. Después, tenemos que volver a incorporarnos, lentamente, redondeando la espalda, recuperando la posición inicial para repetir de nuevo el ejercicio. La respiración debe ser muy profunda y muy lenta. Tenemos que notar cómo se nos llena la caja torácica.

Ejercicios para el dolor de espalda

Lumbares más flexibles

Otro de los estiramientos para el lumbago más eficaces consiste en colocarse de pie, con las piernas abiertas, aproximadamente a la anchura de las caderas. Asimismo, debemos mantener la espalda recta y el abdomen apretado. Por otro lado, tenemos que dejar caer los brazos hacia adelante. Al mismo tiempo, debemos inclinar la cabeza hacia los pies, llevando las manos hacia el suelo poco a poco. La columna hay que redondearla, consiguiendo que las vértebras se separen. Ahora, tenemos que doblar las rodillas y bajar solo hasta el punto que podamos sin forzar. En caso contrario podríamos hacernos daño. En esta posición, debemos aguantar veinte segundos. Después, subiremos poco a poco recuperando la posición inicial.

Estirar la espalda
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