Qué es la inercia del sueño o el motivo por el que te levantas sin ganas

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La inercia del sueño es el estado por el que pasamos tras despertarnos. Pero ¿qué es la inercia del sueño? ¿En qué nos afecta realmente? Así, de forma resumida, todo el mundo pasamos por esa fase, solo que hay personas a las que les afecta más que a otras. También hay momentos en los que se hace más evidente. Si eres de los que cuando se despierta se siente torpe y malhumorado, es que eres una de esas personas que la tienen muy pronunciada. A continuación explicamos más detalles sobre este estado.

¿Qué es la inercia del sueño?

Hay personas a las que les cuesta más levantarse de la cama que a otras. Y a esto se le suma que las hay a las que les cuesta recobrarse y que necesitan varios minutos para conectar con el mundo que les rodea, nos referimos a la inercia del sueño. Esta “fase” puede durar unos minutos o hasta horas dependiendo de la persona y de la calidad del sueño. Pero ¿qué es la inercia del sueño realmente? Es esa sensación de sentirse torpe, espeso, malhumorado o desconectado del mundo cuando recién nos levantamos. Y no, no es algo relacionado con el carácter, es un fenómeno neuronal.

La inercia del sueño también se manifiesta cuando, a media noche, nos despertamos para ir al baño o a beber agua. Cuando pasa esto, muchas veces nos movemos de una forma bastante mecánica, sin pensar demasiado en lo que estamos haciendo. Esto es porque el cerebro, mientras dura la inercia del sueño, está realizando las funciones que son exclusivas de cuando se está durmiendo.

¿Qué la provoca?

La intensidad de la inercia del sueño, a veces, viene provocada por algunos factores, como el trabajo por turnos, el jet lag, trastornos del sueño o el envejecimiento. Piensa que un sueño óptimo viene marcado por la cantidad y la calidad, por lo que no puede fallar ninguno de los dos. Es decir, no sirve de nada dormir muchas horas si no se ha hecho correctamente y se ha pasado por todas las fases. En este caso el sueño no tendrá un efecto reparador, sino todo lo contrario, y es entonces cuando la inercia del sueño es más intensa.

Inercia del sueño y problemas de sueño

Además, también destacamos que dormir mal puede tener efectos negativos en el cerebro aparte de lo que comentamos. Dormir poco o mal durante un largo periodo de tiempo deteriora rápidamente la parte cognitiva del cerebro y de una forma sustancial cuando, de forma puntual, una noche no se duerme. Incluso se ha demostrado que la negatividad aumenta cuando hay un problema de sueño y que un cerebro descansado trabaja mucho mejor.

Riesgos de padecer una inercia del sueño intensa

La inercia del sueño puede ser peligrosa en algunos trabajos y puede llegar a provocar algunos accidentes. Cuando una persona padece inercia del sueño no está capacitada para hacer según que tareas. Además, se ha comprobado que durante este periodo de tiempo es cuando se producen más accidentes. O, como mínimo, una persona corre más riesgos de padecerlos o de provocarlos.

En el 2010, en la India, tuvo lugar un accidente de avión que dejó a más de 150 muertos. El informe concluyó que el piloto se durmió y que cuando se despertó, probablemente a causa de una inercia del sueño, fue incapaz de maniobrar correctamente.

Un estudio intentó comprobar si el consumo de cafeína, lavarse la cara, la luz intensa, la temperatura o un sonido podía contrarrestar los efectos de la inercia del sueño. Los resultados concluyeron que no había cambios significativos y que tenían que pasar, como mínimo, 15 minutos para que esta disminuyera. Nada relevante ya que, de forma natural, también puede desaparecer o disminuir en ese periodo de tiempo.

Las tareas que se ven afectadas por la inercia del sueño son el tiempo de reacción, el razonamiento lógico, la capacidad para resolver problemas o tareas matemáticas y la fuerza de agarre. Además, durante este periodo el individuo tiene una menor capacidad a resistir el sueño, por lo que es muy fácil que vuelva a dormirse.

Se recomienda, entonces, no realizar tareas que requieran una concentración máxima justo después de salir de la cama o cualquiera de las capacidades que hemos mencionado anteriormente, ya que durante los primeros minutos y hasta durante la primera hora es mucho más fácil cometer errores.

Ahora que ya sabes qué es la inercia del sueño y cómo puede afectar a una persona, la próxima vez que tu pareja o algún miembro de tu familia se levante de la cama desconectado del mundo, fatigado o malhumorado, no te enfades ni le reproches su actitud porque, probablemente, está sufriendo una inercia del sueño que no le permite razonar o ser él mismo. Y recuerda que es peligroso hacer tareas que requieran una concentración extrema, ya que el cerebro aún está “durmiendo”.

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