Síndrome de cotard: la enfermedad que hace que te sientas zombie

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Contenido del artículo

Suena a algo sacado de un libro o película de terror y producto de la imaginación de un genio maquiavélico; desafortunadamente, es una triste realidad. El síndrome de Cotard es una enfermedad que hace que quienes la padecen se sientan como si fuesen zombies. En nuestro artículo de hoy te contamos los detalles de esta siniestra patología.

¿Qué es el síndrome de Cotard?

Imagina despertar un día y pensar que estás muerto, pero en realidad no lo estás. Tienes delirios nihilistas, es decir, de no existencia. Sientes y piensas que tu cuerpo ha muerto y que comienza a descomponerse, mientras tu cerebro sigue consciente y se sumerge en una irrealidad. Uno de los casos más recientes data de la década de los 90. En él, un chico lo desarrolló a consecuencia de un accidente de moto en Edimburgo. Después de la recuperación del accidente la madre del chico lo llevó a Sudáfrica, donde él pensó que había sido llevado al infierno (por el calor) y que había muerto en Edimburgo por septicemia, de SIDA o de una inyección contra la fiebre amarilla. Otro caso muy sonado es el asesino serial Richard Chase, que pensó que le estaban robando los pulmones y que su corazón se había detenido. Chase comía animales crudos, pensaba que sus huesos craneales se habían separado y se movían en su interior.

Este síndrome suele afectar a personas con otras patologías como la esquizofrenia

Parece sacado de una película de miedo, pero es una enfermedad mental poco común, con una tasa de recuperación del 80% y que suele afectar a personas mayores o personas con patologías previas como la esquizofrenia. El síndrome de Cotard, que recibe también el nombre de delirio de negación o nihilista, se relaciona estrechamente con la hipocondría. Las personas con este síndrome claman estar muertas con todo lo que eso incluye (descomposición y putrefacción de órganos y cuerpo), la no existencia e, incluso, la incapacidad para morir.

Orígenes del síndrome de Cotard

Tanto el descubrimiento como el nombre del síndrome, se le atribuyen al neurólogo francés James Cotard. Sin embargo, los primeros datos que se tienen datan de 1788, cuando Charles Bonnet reportó el caso de una mujer que, mientras cocinaba, sintió una corriente de aire y después se le paralizó un lado del cuerpo. Cuando recuperó la capacidad para hablar y moverse, ordenó a su familia que la colocaran en un ataúd y que la trataran como si estuviese muerta. Después de tantas insistencias, los familiares de la mujer obedecieron. Desde el ataúd, la mujer continuó quejándose de dolores además de mencionar que su cuerpo había cambiado de color. Después de un tratamiento con opio, la mujer se recuperó, pero cada cierto tiempo volvía a tener los delirios.

Casi 100 años después, Jules Cotard aparece en escena con el caso de Mademoiselle X, que sirvió de base para sustentar el recién descubierto síndrome. En una conferencia en París, donde expuso sus investigaciones, Cotard explicó que la mujer tenía 43 años y creía que carecía de nervios, tórax, cerebro y su cuerpo se formaba solo de piel y huesos. Además, Mademoiselle X afirmaba que viviría para siempre y se negaba a alimentarse. La mujer terminó por morir de inanición. Dos años más tarde, Cotard utilizó el término “delirio de negación” para hacer referencia a esta condición y lo describió en su libro Maladies cérébrales et mentales (Enfermedades cerebrales y mentales).

Síntomas

Los síntomas se manifiestan de golpe. Como ya adelantábamos, puede ser el resultado de una patología previa (demencia, esquizofrenia, psicosis) o trauma (como el caso del paciente que sufrió un accidente de moto). El síndrome de Cotard se atribuye a personas con depresiones psicóticas o delirantes y no suelen presentarse signos de alerta. Simplemente, el paciente comienza a creer que está muerto de forma repentina.

En el síndrome de Cotard las personas creen que están muertas y son zombies

En estos períodos los pacientes piensan que los órganos han dejado de funcionar, incluyendo los intestinos y el corazón, que deja de latir para ellos ya que no pueden escucharlo. También piensan que no tienen nervios, sangre y cerebro. Es posible que un paciente con Cotard crea que su cuerpo se pudre y es posible que lleguen a tener alucinaciones percibiendo olores a putrefacción (síntoma que confirma el diagnóstico) e incluso sensitivas; dentro de estas últimas, los pacientes son capaces de sentir gusanos deslizándose sobre la piel.

Después de estas primeras manifestaciones de un cuerpo que falla y está muerto y en proceso de descomposición, llegan las ideas de la muerte. Aquí es cuando la persona cree y asume que de verdad está muerta. Muerta en su forma corpórea y terrenal, sin órganos vitales, pero siguen vivos y pudriéndose y condenados a vagar como almas en pena. De ahí que muchos piensen que, a pesar de estar muertos, en realidad son inmortales (en forma de zombies).

Tratamiento

La enfermedad suele estar presente por intervalos o episodios. Es posible que una persona se encuentre sumida en su delirio nihilista durante unos días, semanas o meses y, después del tratamiento, pueda hacer su vida normal, pero olvidando el violento episodio de inexistencia. Tras un tiempo, es posible que el síndrome de Cotard reaparezca.

El tratamiento depende de si la persona o no padece de otra enfermedad. En general se trata con antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos y terapia electroconvulsiva.

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